Cuando los valientes actúan, los poderosos tiemblan

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  • El diario británico ‘The Guardian’ hizo pública su identidad el domingo.
  • Snowden ha pedido que se sepa que fue él, ya que no ha hecho “nada malo”; solicitará asilo a cualquier país “que crea en la libertad de expresión”.
  • En estos momentos el extécnico de la CIA se encuentra en paradero desconocido tras abandonar el hotel de Hong Kong en el que estaba alojado.

Edward Snowden, un exasistente técnico de la CIA, ha admitido que fue él quien filtró al diario The Guardian el programa de vigilancia y espionaje a millones de ciudadanos llevado a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos.

En estos momentos se encuentra en paradero desconocido…

“Tengo la intención de pedir asilo a cualquier país que crea en la libertad de expresión y se oponga a que la privacidad global sea la víctima”, indicó el extécnico.

El periódico británico The Guardian publicó el domingo en su web la confesión de Snowden desde Hong Kong, de 29 años, después de que él mismo solicitase que se diese a conocer su identidad, ya que cree que “no he hecho nada malo”, aunque esto le cueste no poder volver a EE UU. “No espero volver a casa“, afirma.

Sé que EE UU va a demonizarme: “Entiendo que voy a sufrir por lo que he hecho”, dice, pero después asegura que le ha encantado revelar este sistema que mantenía Estados Unidos, aunque asevera que no quiere “atención pública, ni una historia sobre mí”.

El extrabajador de la CIA revela su historia desde Hong Kong, donde está recluido desde el 20 de mayo, una ciudad que eligió por su espíritu de “libertad y el derecho a la disensión política”.

Ingeniero informático, trabajó durante cuatro años para la NSA como empleado de varias compañías adjudicatarias de contratos de defensa, la última de ellas Booz Allen Hamilton, desde la que tuvo acceso a la información secreta. Según el director nacional de Inteligencia de EEUU, James Clapper, las filtraciones realizadas por Snowden sobre los programas de ciberespionaje de Estados Unidos comprometen la lucha antiterrorista del país.

Snowden está convencido de que Washington “va a demonizarme”, por lo que pide que se centre la atención en los documentos y que los ciudadanos reflexionen sobre “en qué mundo quieren vivir”. “Mi única motivación era informar a la gente, y lo que he hecho es por ellos”, apunta.

Toda una exposición pública para un hombre que asegura vivir “cómodamente”, ya que gana unos 200.000 dólares y tiene una casa en Hawai que comparte con su novia, pero que está dispuesto a sacrificarse, dado que no puede “permitir que EE UU destruya la privacidad y la libertades básicas”.

El norteamericano de 29 años revela que no dio a conocer antes lo ocurrido porque esperaba que la llegada de Obama lo “frenaría”, pero que no fue así.

Aunque asume que desde ahora no le va a pasar “nada bueno”, teme más por lo que le ocurre a su familia: “Mi familia no sabe qué está pasando. Mi miedo es que van a ir a por mis padres, mis amigos y mi pareja”.

Esta semana, se conoció que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos lleva desde abril recopilando la información de las llamadas telefónicas de los clientes de Verizon, una de las principales compañías de telecomunicaciones del país.

Una orden judicial obtenida por el diario británico The Guardian muestra cómo la agencia del gobierno estadounidense compromete a Verizon a enviarle durante tres meses y a diario la información de todas las llamadas nacionales e internacionales realizadas a través de sus líneas.

Nota dezpierta: En este mundo de información y desinformación desbocadas es imposible saber las motivaciones de unos y otros al revelar información. Lo que es cierto es que asistimos a la demolición del sistema que conocíamos hasta ahora.

Los medios de comunicación atacan a unos y a otros con el objetivo de demostrar que nadie puede escapar a la corrupción, ni Obama, ni Merkel, ni Rajoy, ni el rey de España, etc. Todos andan ansiosos esperando que al día siguiente no salga otra información que les descubra ante la opinión pública.

¿Alguien dudaba de que la CIA nos espiaba a todos? y lo que es peor ¿acaso le importaba a alguien que se estuvieran vulnerando nuestros derechos a la privacidad e intimidad?

Este pobre mártir se habrá sacrificado en vano porque estamos lo suficientemente condicionados como para aceptar verdaderas barbaridades sin inmutarnos lo más mínimo.

La profecía bíblica nos dice que llegará un momento en el que el mundo entero acepte las condiciones de la Bestia, que aceptarán ser vigilados en todos los ámbitos de la vida, incluido el ámbito espiritual (especialmente ese ámbito).

Aún así ¿ha merecido la pena que el joven Snowden se sacrifique así? Seguro que para él sí ha merecido la pena, él ha liberado su atormentada conciencia y eso es lo que importa. Ahora toca ver si el público anda tan dormido que no quiere despertar o no.

Jesús vuelve muy pronto. Que Dios os bendiga.