La abogada de Merah dice tener pruebas de ‘la liquidación’ del joven.

La abogada argelina Zahia Mokhtari, contratada por el padre de Mohamed Merah para presentar una denuncia contra la RAID, unidad de élite de la policía francesa que lideró la operación contra él, ha afirmado desde Argel que tiene pruebas de la “liquidación” del conocido como ‘asesino de Toulouse’.

“Tenemos dos vídeos iguales de 20 minutos cada uno en los que aparece Mohamed Merah preguntando a los policías por qué le atacan y asegurando que es inocente”, ha afirmado en una rueda de prensa la abogada, que viajará en los próximos días a Francia para tramitar la denuncia.

“Nos han facilitado las imágenes personas que viven en la zona en que se produjo el encierro y que quieren que se esclarezca la verdad” incide, haciendo hincapié en su veracidad y añadiendo que reserva a la Justicia la decisión sobre su divulgación. El Ministerio de Interior francés no ha querido hacer ninguna valoración al respecto.

Intercambio de disparos 

De acuerdo con la versión de Zahia Mokhtari, “Merah fue manipulado por las fuerzas de seguridad francesa, que después le liquidaron para que no se supiese la verdad”. Sin embargo, desde la RAID sostienen que se le dio la opciónde entregarse y que fue él quien inició el asalto.

Tras la operación, uno de los responsables policiales afirmó que Merah llegó a decir que era “un muyaidín y pretendía morir con las armas en la mano, matando antes al máximo de personas posible”. El joven murió de un disparo en la cabeza después de 32 horas de cerco, antes había disparado indiscriminadamente a los agentes. Cinco policías resultaron heridos, uno de ellos grave y los demás leves.

El padre del terrorista sostiene que el joven fue asesinado. En una entrevista al canal de televisión France 24, dijo que si su hijo “de verdad cometió esos crímenes y mató a inocentes, se equivocó”, mientras que la madre se ha mantenido encerrada en casa y sin hablar con la prensa. El joven de origen argelino, de 23 años, (supuestamente), asesinó a sangre fría a siete personas en Toulouse y grabó los crímenes con una cámara colgada al cuello.

Fuente: elmundo.es