Impuesto católico bajo riesgo de exclusión de la Iglesia alemana

El alemán que no ponga una cruz en la casilla correspondiente de su declaración de Hacienda no será considerado católico por la Iglesia alemana. Y no es una opción barata, precisamente. Los contribuyentes alemanes tienen la opción de declararse “protestante” o “católico” en su declaración fiscal y eso supone que ceden una cantidad media ligeramente por debajo del 10% de sus ingresos a la iglesia correspondiente.

Dada la cuantía de la declaración, no son pocos los que evitan declararse religiosos como condición civil, a pesar de que son creyentes, pero un decreto aprobado por la Conferencia Episcopal alemana, con el visto bueno del Vaticano y que entra hoy en vigor, establece que “no es posible deslindar la condición civil de católico de la condición espiritual“.

A partir de ahora, por tanto, quienes no declaren su afiliación religiosa ante el Gobierno alemán no podrán disfrutar de sacramentos como el bautizo y el matrimonio, a no ser que obtengan permiso especial de un obispo. Tampoco podrán trabajar en la Iglesia o en instituciones asociadas, como escuelas y hospitales, hacer parte de grupos de caridad o coros patrocinados por la Iglesia, colaborar como catequista ni ser padrinos de niños católicos.

La única excepción es la bendición especial antes de la muerte que la Iglesia ofrece tanto a los católicos como a los no católicos. Incluso “si la persona que dejó la Iglesia no da muestras de arrepentimiento antes de la muerte, un entierro religioso puede ser rechazado”, indica el comunicado de la Conferencia Episcopal. “Este decreto deja claro que los fieles no se pueden retirar de la Iglesia parcialmente. No se puede separar la comunidad espiritual de la Iglesia de la Iglesia institucional”.

Según las estadísticas oficiales, la Iglesia Católica recaudó en Alemania en 2010 unos 7.300 millones de euros entre los 24 millones de católicos declarados como tales. Desde 1990, después de la caída del Muro de Berlín y durante el proceso de unificación de Alemania, se instituyó un impuesto voluntario “de solidaridad” para promover la restitución de la Iglesia en la nueva Alemania.

Aunque hay organizaciones católicas como Katholic Kultur, que critican las drásticas sanciones establecidas, la mayor parte de los católicos alemanes expresan su aprobación, alegando la desigualdad que supone el hecho de que la Iglesia sea sufragada solamente por una parte de sus miembros. Desde la Conferencia Episcopal se justifica que “en el pasado, las consecuencias de no pagar el correspondiente impuesto no habían sido bien explicadas”.

Fuente: elmundo.es

El Tribunal de Alemania da la razón a la iglesia: sin pagar impuestos, no se participa en los ritos – El ‘precio de la fe’ en el país europeo equivale a un 8% adicional sobre el total de los tributos pagados

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/54602-tribunal-alemania-excomunion-pagan-impuestos-iglesia

Nota dezpierta: El mundo está cambiando de forma vertiginosa. Hace 5 años, nadie habría imaginado las tropelías que se están cometiendo contra los habitantes de los países “desarrollados”. Parecía que el estado de bienestar era inalterable, que nos pertenecía por derecho y nadie podía quitárnoslo.

Hoy, los funcionarios son despedidos, las familias desahuciadas de sus casas, los bancos intervenidos, los países arruinados… y las iglesias reclamando el diezmo. Bueno, no se le puede llamar diezmo porque el porcentaje es del 8%, pero casi.

No estoy en contra de dar el diezmo, de hecho es bíblico. Pero el diezmo es para Dios, no para la iglesia (lo que no quiere decir que no lo podamos entregar a una iglesia). Nadie puede exigir el pago del diezmo y mucho menos con la condición de poder participar de las bendiciones de Dios. Debe ser voluntario y libre.

De esta forma, la iglesia católica recupera su verdadero rostro y se muestra, poco a poco, como fue en la era más oscura de la historia de la humanidad. La era en la que el Papado dominaba el mundo conocido, poniendo y quitando reyes y dominando las conciencias de aquellos que no tenían más formación espiritual que la que recibían en las misas en latín.

Como dice Apocalipsis 17:8

“La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida,t se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”.

Queda muy poco para el regreso de Jesús. Fe y oración.