La falsa humildad de Francisco I de Roma

papa-niega-exorcismo-644x362-672xXx80En las imágenes que han dado pie a la polémica se ve al papa Francisco rezando, con las manos colocadas sobre la frente de un niño enfermo, que abre al mismo tiempo la boca. Ocurrió el domingo de Pentecostés en la plaza de San Pedro e, inmediatamente, la televisión de los obispos italianos, TV2000, anunció que se trataba de una “plegaria de liberación del demonio”.

El portavoz del Vaticano ha tenido que salir a la palestra para desmentirlo: “El santo padre no ha realizado ningún exorcismo, sino que, como hace frecuentemente con las personas enfermas y que sufren, rezó por alguien que le había sido presentado”, ha dicho Federico Lombardi. El director de TV2000, Dino Boffo, ha rectificado y pedido disculpas públicamente al papa.

En la plaza de San Pedro, la idea de un papa luchando contra el demonio provoca reacciones diversas: “Eso del exorcismo es una locura. No creo en esas cosas”, dice un turista estadounidense. “Pienso que en el mundo existe el bien y el mal, y que el bien necesita ser ayudado. Por eso el papa hizo eso. Es razonable”, opina otro hombre.

TV2000 preparaban incluso un programa especial titulado: “La batalla del papa Francisco contra el diablo y sus seducciones”.

Fuente: http://es.euronews.com

Nota dezpierta: Maravillado el mundo por la sencillez y humildad del nuevo papa, andan a la espera de cualquier acción que les siga confirmando que este papa no es como los demás y no sólo eso, sino que además tiene poder para sanar y echar demonios, por tanto indiscutiblemente debiera tener el beneplácito de Dios y la ayuda del Espíritu Santo.

Casualmente, el día que conmemora el Pentecostés, ese día en el que el Espíritu Santo se posó sobre las cabezas de los discípulos para capacitarlos para la predicación del Evangelio, Francisco I muestra uno de los dones que otorga el Consolador.

Y una vez más, haciendo gala de una humildad que ya huele, el Vaticano pretende hacer como que le quita hierro al asunto y califica el hecho como una simple oración en vez de un exorcismo.

No olvidemos que quienes extienden el rumor del exorcismo son los obispos italianos por medio de su canal de televisión. ¿A quién rinden cuentas los obispos? Al Vaticano. Y, como si de un ejército se tratara (que lo es), nadie da un paso sin que el Vaticano haya dado el visto bueno.

Ese pobre niño enfermo no estaba allí por casualidad, seguramente había un protocolo y una planificación, porque además es un sacerdote católico el que lo acompaña y lo “presenta” al papa.

Una vez más, la falsa humildad de Francisco I consigue su propósito: otorgar poder y humildad al pontífice de manera aparentemente inocente y velada.

“Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. 

Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.” (Mateo 12: 24-28)

Así que lo que pretenden que pensemos es que si el papa echa fuera demonios, por este principio explicado por Jesús, no es un aliado de Satanás sino que el Espíritu de Dios está en él.

El Gran Engaño está a las puertas. Jesús vuelve pronto.