Dalai Lama: “La religión ya no es suficiente”

Esto es lo que posteó el Dalai Lama hace unos días en Facebook:

“Todas las religiones mayores del mundo, con su énfasis en el amor, la compasión, la paciencia, la tolerancia y el perdón, pueden y promueven valores internos. Pero la realidad en el mundo actual es que la ética fundamental de la religión ya no es suficiente. Por eso estoy cada vez más convencido de que ha llegado el tiempo de encontrar una nueva manera de pensar la espiritualidad y la ética más allá de las religiones en su conjunto”.

Aquí tenemos a uno de los líderes espirituales más importantes del mundo, el que representa a una de las religiones no teístas, el budismo, que más fieles tiene, concentrados sobretodo en Asía, diciendo que la religión es el método mediante el cual se consigue que la gente haga lo bueno y se abstenga de hacer lo malo.

Reconociendo que la figura de un Dios que recompensa o castiga sólo sirve para conseguir que la gente se conduzca con una ética determinada que permita a la sociedad avanzar hacia el bien común. De la misma forma, parece reconocer que su filosofía del “haz bien y recibirás bien vs haz mal y recibirás mal” no es más que una patraña para conseguir que la humanidad se comporte bien.

Que lo deseable es prescindir de estas engañosas filosofías, incluyendo la suya, para afrontar una ética social que esté basada en la sociedad o en unas leyes universales. Así que habría que impulsar esta nueva ética, esta nueva moral desde el laicismo, dejando a parte la religión, que ya ha demostrado no ser funcional.

Así que lo que propone este individuo, por no llamarlo falso profeta y embaucador, es crear un nuevo sistema moral laico, que no rechace sino que respete todas las religiones, pero que esté de acuerdo a nuestra nueva realidad. Y digo ¿nueva realidad?, ¿cual es la nueva realidad?, ¿que la religión ya no sirve?

Así que el problema es que existe una moral para los creyentes basada en la religión, pero no existe una moral para los no creyentes. Así que hay que crearla. Pero ¿de dónde sacamos unas reglas morales para los no religiosos sin tocar a la religión?

Es aquí donde entra la descriptiva carta de Albert Pike:

“Desataremos a los Nihilistas y a los ateístas, y provocaremos un cataclismo social formidable que en todo su horror mostrará claramente a las naciones el efecto del ateísmo absoluto, origen de la crueldad y de los disturbios más sangrientos.

Entonces, en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminarán a esos destructores de la civilización, y la multitud, desilusionada con la Cristiandad, cuyos espíritus teísticos estarán desde ese momento sin brújula ni dirección, ansiosos por un ideal, pero sin saber donde dirigir su adoración, recibirán la verdadera luz a través de la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, sacada finalmente a la vista pública.

Esta manifestación resultará a partir del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción de la Cristiandad y el ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo”.

Así que, si el objetivo es destruir al ateísmo y al cristianismo, eso es precisamente lo que propone el Dalai Lama. Crear otro tipo de creyentes, unos que no crean en un Dios, pero que tampoco no crean en nada. Unos creyentes de la nueva doctrina moral basada en el luciferanismo revestido de laicismo con el objetivo claro de crear una humanidad más feliz.

Así que cuando se establezca esta nueva filosofía laica, basada en la doctrina pura de Lucifer (como dijo Pike), los resultados positivos harán que ésta sea impuesta a todos y cada uno de los ciudadanos del mundo creyentes o no. Y entonces hablarán de paz y seguridad. Y entonces vendrá la destrucción repentina por la segunda venida de Jesucristo.

Nos queda muy muy poco tiempo. Bendiciones.