Incluida como “terrorista doméstica” pasados 40 años de su crimen

Combo de fotografías cedida por la Policía Estatal de Nueva Jersey, de Joanne Chesimard, agregada hoy a la lista de los delincuentes más buscados por el FBI, siendo la primera mujer en entrar a ese grupo de personas. EFE

Combo de fotografías cedida por la Policía Estatal de Nueva Jersey, de Joanne Chesimard, …

Nueva York, 2 may (EFE).- Joanne Chesimard, acusada de asesinar a un policía justo hace cuarenta años, fue incluida hoy en la lista de los terroristas más buscados por Estados Unidos y reside desde hace casi 30 años en Cuba, donde recibió asilo político.

El anuncio fue realizado por la oficina del FBI (policía federal) de Newark (Nueva Jersey) en el cuarenta aniversario del asesinato de un policía de ese estado, Werner Foerster, durante un control en una carretera.

En 1973, Chesimard formaba parte de un grupo llamado Ejército Negro de Liberación, y era buscada junto con varios cómplices por varios delitos, entre ellos asalto a bancos.

Ella y varios cómplices viajaban en un automóvil por Nueva Jersey cuando una patrulla policial los paró, y respondieron con disparos, que mataron a Foerster y dejaron herido a su compañero.

Chesimard fue detenida más tarde y en 1977 condenada a cadena perpetua, pero en 1979 se fugó de la prisión y reapareció en 1984 en Cuba, donde recibió asilo político y se cree que reside, dijo hoy el FBI en una conferencia de prensa.

La fugitiva, que también usa el nombre de Assata Shakur, tiene ya 65 años y para las autoridades de EEUU es considerada una “terrorista doméstica”, según dijo el agente especial Aaron Ford, responsable de la oficina del FBI en Newark.

“Mientras vive abierta y libremente en Cuba, continúa manteniendo y promoviendo su ideología terrorista”, señaló por su parte Mike Rinaldi, teniente de la policía estatal de Nueva Jersey.

El caso de Chesimard ha entorpecido las relaciones entre Washington y La Habana en las últimas décadas, ya que mientras responsables estadounidenses lo usan como argumento del apoyo cubano al terrorismo, Fidel Castro señaló en 2005 que se trataba de una “perseguida política de verdad”.

Fuente: Yahoo_noticias

Nota dezpierta: No podemos saber si lo que dice el FBI de esta exiliada es cierto o no, puede ser que hace 40 años matara a un policía e incluso que formara parte de un grupo llamado “Ejército Negro de Liberación”… pero lo importante no es esto sino por qué ha sido incluida ahora en la lista de los más buscados por EEUU y más importante aún que ha sido denominada como “terrorista doméstica”.

¿Qué es un terrorista doméstico? Por definición sería aquél que en su propia ciudad o país comete actos que aterrorizan a la población, normalmente con un objetivo político.

Sin embargo, para los países occidentales, terrorista doméstico es todo aquél que protesta en contra de su gobierno y se comporta como una piedrecita en el zapato de sus dirigentes.

Así que, después del atentado de Boston, existe un nuevo objetivo en las mentes de los políticos occidentales, un objetivo que, realmente, era el objetivo final, el propósito, el fin por el cual se han justificado todos los medios: colocar a la población doméstica en el punto de mira para poder ejercer el control total por miedo al terrorismo doméstico.

Llevan muchísimos años planeándolo, pero cuando se puso en práctica, en el 11S, empezaron por el islam y han permanecido muchos años apuntando hacia el extremismo religioso (y quedémonos con estas palabras grabadas en la mente).

Han promovido el odio y la desconfianza hacia los gobiernos, proclamando versiones oficiales intragables, robando, prevaricando y dejando morir a los pobres mientras los ricos se hacían más y más ricos. Exacerbando a la población para identificar bien a aquellos que nos hemos quejado de sus manipulaciones y del mundo que estamos dejando a nuestros hijos.

Ahora, con los atentados de Boston (y seguramente aparecerán otros en otros lugares de occidente), la mira ha sido dirigido sobre nuestra propia casa. El problema ya no es lo que nos puedan hacer los musulmanes de Irán (que siguen estando vigilados para lograr el control de Tierra Santa), sino lo que nos pueden hacer nuestros propios ciudadanos.

En España estamos acostumbrados al terrorismo doméstico, pero lo que se nos viene encima no es propaganda para tener miedo a los que pretenden independencia política sino a los que practican la independencia ideológica y no son unos borregos del sistema. Comienza la persecución ideológica y religiosa, de forma muy sutil y vestida de tolerancia, pero activa en forma de vigilancia y mediante la provocación por medio de la crisis y la corrupción.

Hoy incluyen a una presunta asesina en la lista de los más buscados, después de 40 años de haber cometido supuestamente su crimen. Mañana serán (seremos) incluidos todos aquellos que pretenden experimentar la libertad ideológica y de creencia, porque seremos potenciales terroristas domésticos, por no haber permitido ser domesticados.

Jesús vuelve pronto. 

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